Vestida de Entrecasa

Qué suerte que empezó el Invierno. Si alguien quiere regalarme unas pantuflitas de polar o peluche, bienvenido sea.

2004-08-20

Garúa, tristeza... si hasta el cielo se ha puesto a llorar!

Sigue lloviendo... parece que el tiempo se hubiera detenido desde el fin de semana pasado... a mí la lluvia sí me inspira, pero... bueno, ya está, no? No como a Birabent (que ahora anda haciendo de asesino caribonito en una serie de HBO). Birabent es... no sé, está bien... tiene una cara de rasgos agradables, cara de nene, de adolescente perturbado... Pero igual, no me atrae para nada, demasiado perfectito, demasiado modelito, demasiado el hombre que a cualquier chica le gustaría, y eso me aburre soberanamente, porque los tipos que están en ésa posición, lo saben. Será también porque los actores... no quiero saber nada con actores, una vez salí con uno y juré que nunca más. Demasiado conflictuados como para abrirse a otra persona sin egoísmos absurdos. Supongo que en la mayoría de los casos ésto también es aplicable a los músicos, a quienes selecciono para mis ¿romances? casi en exclusiva. Romance me suena a gira mundial de Luis Miguel, no me gusta la palabra "romance". Qué palabra se podría usar? "Affaire" no, porque implica que no hay sentimientos involucrados, y no concibo compartir siquiera tiempo con una persona si no hay sentimientos involucrados.

Qué manera de decir pavadas. Queridos lectores, participantes, amigos... deberán disculpar que ando un poco superficial hoy. Un poco anestesiada. Será que éstos últimos días lloré un poco... sumado a que el fin de semana pasado no salí a escuchar música, parece mentira que me drogue con eso. Hay quienes se meten merca por la nariz, yo me meto sonidos por los oídos. Es más sano? no lo sé, pero me encanta. Y lo mejor saben lo que es? Que cuando genero los míos propios... es cuando mas viva me siento. El otro dia un camarógrafo de un casting que me quería levantar (no estaba mal... parecía sensible, aunque un poco chico y petiso, pero los ojitos le brillaban con un dejo de pureza y bondad que me intrigó), me preguntó: "y qué hacés aparte de publicidades?" y le dije "yo canto". Me sentí... como explicarlo... inesperadamente llena por dentro, así como que algo que siempre estaba ahí tímidamente se expandía y ocupaba un lugar que ya nada ni nadie le sacaría. En fin.

Hoy iba a ir a ver al Sexteto Irreal, pero me pasé el día muerta de frío y mojada, empapada. Y a las ocho no quería salir más de casa, quería meterme en la cama, mirar una película e irme a dormir. Y aquí estoy, siendo la una y diez, pero ni queriendo pensar en que me tengo que levantar a las siete. Igual, mañana salgo y el sábado también, como hace la juventud. Salir... entiéndase salir, en mi caso, por ir a escuchar música, o a cenar o a tomar un vino y escuchar música en lo de alguien, con amigos... he decidido priorizar las personas, los lugares y los cinco sentidos por sobre los altos BPM y las cosas que pasan rápido sin dejar marcas ni estela alguna... hace rato ya.

Así que me puse a cocinar una tarta, y me reí un poquito sola, mientras esperaba que hirviera la leche para ponerle al puré de calabaza, y leía el envase del spray antiadherente para la tartera. decia "NON STICK", e hice una boba analogía con algún spray parecido que evitara que las personas que parecen querer y después decepcionan y duelen, se le peguen a uno al cuerpo, al alma, el olor de ésa persona en la ropa, en las manos, en la música de uno, en las fotos llevadas a revelar mucho tiempo después, para -al abrir el sobre amarillo 24 horas más tarde- aparecerse con una impunidad casi desesperante y obscena.

No sé... será que hoy extraño, me extraño... me siento extraña. Y encima este cabrón de David que sigue en Canadá, tan aposentado, sin pensar en volver por ahora a visitar Buenos Aires, a visitarme a mí... creo que se olvidó que una vez me dijo que no quería venir porque si venía me iba a tener que casar con él. Y entonces no sabe que yo conozco el porqué de su miedo. Miedo que yo no tengo. Nunca le contesté nada a éso... sólo hubo un silencio en el teléfono... y tal vez el piensa que yo no podría sentirme igual.

En fin todo ésto es muy confuso. El próximo post será más poético y menos groseramente descarnado y personal. Disculpen.